martes, 20 de enero de 2015

COA usará drones satelitales de control y lucha al contrabando

La Aduana Nacional de Bolivia (ANB) trabajará con drones (aviones no tripulados, guiados por control remoto) conectados al satélite Tupac Katari para reducir el contrabando.
El Control Operativo Aduanero (COA) modernizará sus equipos y optimizará el control en poblaciones cercanas a las fronteras del país.
“En estos meses, la Aduana nos entregará unos drones que trabajarán directamente con el satélite”, informó a Cambio el comandante regional del COA Oruro, mayor Lucio Enrique Jiménez.
Detalló que los efectivos del COA trabajan con dispositivos GPS (sistema de posicionamiento global) para delimitar las rutas donde se realizan los controles en las poblaciones fronterizas.
La supervisión del contrabando se realiza en coordinación con los militares para evitar el ingreso de mercadería ilegal a territorio nacional.
Equipamiento
“En la regional de Oruro hemos recibido este año ocho vagonetas Nissan Patrol nuevas y tenemos equipamiento policial”, declaró Jiménez.
A nivel nacional, el COA está integrado por más de 200 efectivos policiales que realizan patrullas de control.
Operativos
La pasada semana, el COA realizó patrullajes con la participación de periodistas por las diferentes rutas que utilizan los contrabandistas y se confiscaron dos vehículos indocumentados.
Jiménez señaló que los contrabandistas reciben protección de los comunarios “y no se puede ingresar a las zonas rojas por ser muy riesgosas”.

Bolivia aumentó en 10 litros consumo per cápita de leche

Bolivia cerró el 2014 con un consumo per cápita de 65 litros de leche. Esto significa que, en promedio y con relación a la gestión pasada, los bolivianos consumieron 10 litros más del vital alimento, informó ayer la ministra de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Teresa Morales.
“En 2013 hemos cerrado la gestión con 55 litros de leche por habitante y el 2014 con 65 litros por persona al año”, dijo al término de una reunión con el representante de la Organización Mundial de Alimentos (FAO por sus siglas en inglés) en Bolivia, Crispím Moreira.
La cifra de 2013, que representaba una notable mejora respecto de los 27 litros por persona con los que el presidente Evo Morales comenzó su gestión en 2006, permitió acercarse al consumo recomendado por la FAO que precautela por la salud alimentaria en todo el planeta.
De igual manera, la alentadora cifra -dijo- es un importante avance hacia la meta de 120 litros por habitante en 2025 lo que se traducirá en una mejora sustancial en la calidad de la alimentación de los bolivianos.
Ahorro en consumo
En la misma senda, Morales explicó que otro logro comunicado a los ejecutivos de la FAO es que gracias a la aplicación de la política de control de precios, en 2014 los bolivianos lograron un ahorro anual de Bs 712 en el consumo de alimentos.
“Logramos un importante ahorro gracias al control de precios que se aplica al pan, pollo, azúcar y la carne de res”, dijo la autoridad al ponderar el aumento del consumo de estos productos entre la población.
Citó como ejemplo el hecho de que en materia de azúcar, durante la gestión pasada, los bolivianos alcanzaron el consumo recomendado por la FAO de 36 kilos por persona, lo que evidencia una vez más que las políticas alimentarias aplicadas por el Gobierno se tradujeron en resultados positivos para las familias bolivianas.
La seguridad alimentaria es una cuestión de Estado en Bolivia. Y el alimento será cada vez mejor en precio y calidad”, dijo la Ministra Morales.
Adicionalmente, señaló que se lograron importantes avances hacia la conformación del Observatorio de Consumo que tiene el objetivo de medir “la calidad del consumo de alimentos” entre los bolivianos.
Con estos avances, la autoridad del Ministerio estimó que el Observatorio estará en funcionamiento en los próximos tres meses, para generar la información que servirá de insumo para el diseño de políticas y acciones que permitan mejorar la alimentación de la población.

Alistan propuesta para bajar precio de Coca Cola

La ministra de Desarrollo Productivo, Teresa Morales, informó el lunes por la tarde que se alista una propuesta para presentar a la Empresa Embotelladora de Bebidas Gaseosas de Bolivia (Embol), orientada a posibilitar la disminución de los precios de los productos de esa fábrica, entre ellos la gaseosa Coca Cola. "Estamos en debate y discusión con el ministro de Economía, Luis Arce, sobre el tema de la subida del precio del refresco. Estamos viendo cómo vamos a manejar el tema y tenemos una propuesta que hacerles en los próximos días. Existe la posibilidad de que baje (el precio)", indicó.

lunes, 19 de enero de 2015

Video Inician el primer proceso por publicidad engañosa en Bolivia

Burocracia y regulaciones nublan el clima de negocios de este 2015



El sol aún no brilla lo suficiente sobre el clima de negocios en Bolivia pese al crecimiento de la economía, lo que mantiene al país en el penúltimo lugar de América Latina y el Caribe con normas apropiadas para promover el desarrollo empresarial, según el informe “Doing Business 2015”.“Doing Business”, una publicación insignia del Banco Mundial (BM), es un informe que mide las regulaciones que favorecen la actividad empresarial y aquellas que la restringen con indicadores que pueden compararse entre 189 economías y a través del tiempo.

Bolivia, según el documento, bajó este año del puesto 151 al 157 en la clasificación global para hacer negocios y se mantiene como el penúltimo país de Latinoamérica y el Caribe en el que las empresas comenzarían un negocio. El ranking mundial es liderado por Singapur, Nueva Zelanda y Hong Kong y el regional por Colombia, Perú y México. “Doing Business echa luz sobre lo fácil o difícil que es para un empresario local abrir y desarrollar un negocio pequeño o mediano a la hora de cumplir con las regulaciones pertinentes”, cita el informe.

DATOS. El BM incluye en la clasificación de 2015 un análisis sobre las regulaciones que afectan a diez áreas del ciclo de vida de un emprendimiento. Bolivia presenta un retroceso en siete de esas áreas, en el resto no registra cambios.

Entre las condiciones adversas para el país destacan el número de procedimientos para abrir un negocio, 15, cuando el promedio en América Latina y el Caribe es de 8,3; el número de días para obtener un permiso de construcción (275 en Bolivia y 178,3 en la región); el pago total de impuestos respecto al porcentaje de las ganancias (83,7% en el país y 48,3% en la región), el costo de exportación por contenedor ($us 1.440 en Bolivia y 1.299 en la región) y el costo de importación ($us 1.745 en el país y 1.691 en la región), entre otros.

La Razón envió un cuestionario al Ministerio de Economía para conocer la posición de las autoridades de esa cartera sobre el contenido de este informe, pero no recibió respuesta.

Luis Arce, titular de ese ministerio, dijo en reiteradas oportunidades que la Constitución “protege” el capital nacional y extranjero e invitó a los empresarios a invertir en sectores no estratégicos de la Economía de Bolivia como el turismo, el agro, la industria y los servicios, que no están sometidos a una “regulación estricta”.

El ministro, que permanece en el cargo desde el primer gobierno de Evo Morales (2006), destaca también que el año pasado se aprobaron las leyes de Promoción de Inversiones, que incluye disposiciones que incentivan el desarrollo empresarial, y de Servicios Financieros, que promueve el crédito productivo.

En el primer semestre del año pasado, la Inversión Extranjera Directa (IED) que llegó al país creció en 12,4% y se situó 1.021 millones, de los que el 78% se destinó a hidrocarburos y minería y el 15,6% a la industria, según datos del Banco Central de Bolivia.

Un informe de la CEPAL destaca que la inversión extranjera que llega a Bolivia se incrementó de $us 459 millones en 2009 (55% para recursos naturales, 37,4% para servicios y 7,6% para manufacturas) a $us 2.032 millones en 2013 (76,2% para recursos naturales —casi el triple del promedio regional, de 26%—, 15,6% para manufacturas y 7,9% para servicios).

El Gobierno calcula que el país cerró 2014 con un crecimiento del 5,9% —el primero en Sudamérica— y prevé para este año una expansión del 5,5% —el segundo en la región—.

Inversión pública y su efecto

Desde 2006, la economía boliviana ha pasado de $us 9.000 millones a unos 32.000 millones, un crecimiento impulsado principalmente por la inversión pública, que este año será de $us 6.179 millones, 37% más respecto a lo programado para 2014.

La Salsa de Ají ‘Beniana’ deja su cocina y se presenta al país



Una salsa cuya receta nació en una cocina del Beni busca dar su segundo paso en el mercado al llegar a Santa Cruz, desde donde se dará a conocer a todo el país como “el único picante beniano que da sabor a su comida”.

La historia de esta salsa empezó hace 15 años en la cocina de una casa ubicada en una de las tantas calles de Trinidad, donde Yomar Suárez, quien quería darle un toque picante y diferente a su comida, logró elaborar una mezcla de ingredientes que desde entonces estuvo siempre presente en la mesa de los Aguirre-Suárez.

La Salsa de Ají “Beniana” es elaborada por “una pequeña industria casera y familiar”, dijo Hugo Aguirre, administrador de la microempresa Beniana y esposo de la creadora de la receta, la que nació para el consumo exclusivo de los integrantes de esa familia, pero que acompañaba también las comidas ofrecidas a los amigos y parientes de la pareja.

El éxito de la salsa se inició con las primeras personas que la probaron, las que también se convirtieron en los primeros compradores del producto, que gusta “por tener un característico sabor oriental”, expresó Aguirre.

La mezcla se prepara a base de cebolla, especias, cuatro clases de ajíes (entre ellos especies dulces y el denominado “gusanito”), vinagre y sal.

“Lo importante de esta salsa es que se elabora sin conservantes químicos”, por lo que el comprador puede consumirla todos los días “sin temor a enfermedades o irritaciones en el sistema digestivo”, según Aguirre.

Actualmente, el producto está registrado en el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria, en la Alcaldía de Trinidad y en Impuestos Nacionales, por lo que cuenta con Número de Identificación Tributaria y licencia de funcionamiento.

Empresa. “Tod ese trámite duró un año y recién en 2014 se pudo tener todos los registros en orden”, recordó el emprendedor. “Tras acogerse a todas las normas exigidas, principalmente de higiene, la salsa tuvo que buscar y encontrar su propio envase, que es una botella plástica de 500 gramos”, indicó Aguirre, quien además señaló que el envase del producto —que desde fines del 2014 está en los mercados cruceños— tiene una etiqueta con todas las especificaciones del contenido.

Los ingredientes de la salsa son comprados en los mercados de Trinidad, pero cuando éstos escasean, ya sea por sequía o inundación —como ocurrió en parte de 2014—, los Aguirre-Suárez se ven en la necesidad de viajar a Riberalta o Rurrenabaque.

Comercio y precio del producto

La Salsa de Ají “Beniana” es comercializada en los friales y micromercados del departamento de Beni. “La salsa es accesible a todos los bolsillos, porque se vende a un precio de entre Bs 20 y 25 la unidad”, dijo Aguirre, quien además afirma que es actualmente conocido “por su sabor” en todos los estratos sociales.

Origen del ‘gusanito’ o ‘Aribibi’

El “aribibi gusano” o “gusanito” es una variedad de ají de la especie capsicum chinense originaria de la región amazónica de Aribibi, en Bolivia. Los frutos de esta especie, que tienen un color verde semitransparente, son alargados, con forma de gusano, tienen un muy buen aroma de habanero y un gran picor.





La Paz es el siguiente departamento al que apunta la Salsa de Ají “Beniana” para ampliar su mercado en el país, informó el administrador de Beniana, Hugo Aguirre, quien añadió que la exportación está también en los planes de la microempresa.

“Tenemos pedidos de La Paz y hay algunos supermercados que están interesados en comercializar nuestro producto (...), pero nuestra capacidad de producción nos está limitando un poco”. Actualmente, la producción mensual de Beniana llega a unas 500 botellas por mes, por lo que la microempresa busca incrementar su capacidad de producción para poder abastecer más mercados. “Queremos que en esta salsa se pueda probar el sabor del Beni”, sostuvo.


Sánchez: Clima de negocios no resulta ‘del todo malo’



El clima nacional de negocios no es “del todo malo”, aunque necesita de nuevas normas tributarias y laborales, afirmó el presidente de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Daniel Sánchez, para quien el país “está desarrollando en los últimos años sus propios mecanismos de crecimiento”.

“Bolivia tiene otro tipo de características (...). La inversión extranjera ha abandonado el país por diversos factores, pero eso no significa que el clima de negocios sea del todo malo”, aseveró el ejecutivo, respecto al informe “Doing Business 2015”, que sitúa a Bolivia en el penúltimo puesto del ranking regional para hacer negocios. Sánchez destacó, como ejemplos, los “ágiles” registros de comercio e impositivo. “Tal vez en los niveles subnacionales hay más problemas, pero creo que el informe del Banco Mundial no refleja el verdadero valor que tiene Bolivia para emprendimientos nuevos”.

De enero a noviembre de 2014 se registraron 141.481 empresas activas en el país (86% unipersonales), 15% más que en todo 2013, según datos de Fundempresa.

“Bolivia es un país de puras leyes con un sistema judicial desastroso y sin nada concreto ni eficaz. Entonces, el no tener reglas del juego claras ni una administración de justicia objetiva, independiente del poder político, es el principal problema que tiene para poder desarrollar su capacidad de negocios, que en otras palabras es capacidad de desarrollo económico”, consideró el analista Armando Méndez, tras destacar que “el desarrollo económico de los pueblos lo hacen las empresas privadas fuertes, que ofrecen un crecimiento constante y crean empleo”.