Informacion de las Industrias en Bolivia y emprendimientos. Contacto: blogsnoticias@gmail.com
Navigation Menu
Mostrando las entradas con la etiqueta Ladrilleras. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Ladrilleras. Mostrar todas las entradas
martes, 23 de julio de 2013
50 ladrilleras paceñas dejan de contaminar en Llojeta
Reducir la contaminación en 76.000 toneladas de dióxido de carbón (CO2) e incrementar en 20% los ingresos anuales de 580 empresas de Bolivia son los objetivos del Programa de eficiencia energética en ladrilleras artesanales de América Latina para mitigar el cambio climático (EELA).
El programa EELA está financiado por la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (Cosude) y ejecutado por la Fundación Suiza de Cooperación para el Desarrollo Técnico (Swisscontact). Apoya proyectos que contribuyen a mitigar el cambio climático a través de la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y mejorar la calidad de vida de la población. En Bolivia, desde 2010, promueve la implementación de modelos integrales de producción más limpia y eficiente en las ladrilleras artesanales en siete departamentos.
La fabricación de ladrillos con este método deriva en la emisión de gases de efecto invernadero, que en Bolivia llegan a 291.801 toneladas de CO2 al año. Según los estudios de Swisscontact, la mayoría se producen en La Paz, con 78.930 toneladas, y Cochabamba con 67.389 toneladas de CO2.
De acuerdo con los estudios de Swisscontact, en un horno con capacidad de producir 18.000 ladrillos al mes se usan unos 180 quintales de aserrín (valuados en Bs 1.800) y 30 quintales de leña (Bs 300), que al quemarse contaminan el medio ambiente.
Manuel Flores Chambi, beneficiario del proyecto y propietario de una de las 50 ladrilleras que forman parte de la Asociación de Cerámica Roja de la zona Llojeta (La Paz), contó que reemplazaron este combustible por gas natural para el funcionamiento de los hornos de cocción. En Bolivia existen 2.317 productores artesanales que elaboran 511 millones de ladrillos año.
En La Paz, Cochabamba, Chuquisaca, Santa Cruz, Beni, Oruro y Tarija, el proyecto EELA, en su segunda fase, tiene previsto llegar a 580 unidades productivas con el fin de reducir la contaminación y mejorar los ingresos anuales de estas empresas en 20%, lo que representa un beneficio anual de aproximadamente $us 1,7 millones para las ladrilleras parte del proyecto.
Juan Carlos Antezana, asesor del proyecto EELA, explicó que el programa busca validar modelos tecnológicos más eficientes para la producción, utilizando sistemas de ventilación, hornos a gas natural, buenas prácticas y la implementación de máquinas industriales y semiindustriales para la fabricación de ladrillos.
“Con mi nueva máquina he incrementado mi producción el 50% más. Antes producía unos 15 mil ladrillos a la semana, ahora produzco entre 25 a 35.000 ladrillos en el mismo tiempo”, manifestó Manuel Flores. Con 40 años de experiencia en esta actividad, contó que hace poco adquirió una máquina semiindustrial brasileña con crédito bancario.
“Pagaré hasta fin de año, pero vale la pena porque no sólo hemos mejorado la producción, sino también en calidad que eso es lo que más le interesa al público”, dijo sin precisar el costo de la maquinaria.
Recordó que antes producía unos 900 ladrillos con una “máquina extrusora artesanal” por hora y ahora obtiene 1.500. Añadió que junto a los socios de la asociación redujeron en 70% las emisiones de CO2 porque dejaron la leña, aserrín y el aceite sucio.
El director de Swisscontact Perú, Jon Bickel (quien llegó a La Paz para visitar ladrilleras) detalló que este proyecto se aplica en siete países: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, México y Perú con una inversión aproximada de $us 8 millones.
Con chatarra, técnicos crean máquinas que hacen ladrillos
Alejandro Pachaguaya es un mecánico paceño que fabrica máquinas para producir ladrillos artesanales con partes o chatarra de equipos que compra en ferias de El Alto, como en la 16 de Julio.
“No tengo planos ni proyectos, todo está en mi cabeza gracias a la experiencia de mi padre”, dijo Pachaguaya a los visitantes que conformaban la delegación suiza que conoció de su trabajo. Utiliza motores y engranajes de vehículos de 1600 cc y 25 caballos de fuerza. Los precios están entre $us 7.000 hasta $us 30.000, dependiendo del tamaño.
Enrique Mansilla es fabricante y proveedor de moldes de ladrillos a los productores. “Ayudamos a fabricar sus productos”. El negocio de las ladrilleras abre espacios para la participación de técnicos en la producción.
El proyecto se extiende a caleras
En Viacha
El programa de Eficiencia Energética en Ladrilleras Artesanales se extiende al sector de los productores de yeso y cal con similares objetivos: reducir la contaminación e incrementar la producción.
Productor
EELA comenzó su trabajo en Vichaya, en Viacha, donde hay 250 productores de yeso y cal, señaló Juan Carlos Antezana, asesor de Swisscontact.
domingo, 11 de noviembre de 2012
Niños ladrilleros trabajan en la noche y la madrugada en La Paz
os ojos de Julio se ven opacos, su piel está lastimada por el sol y el polvo y sus manos están curtidas y llenas de ampollas, pero su sonrisa es amplia como la de cualquier niño de su edad. Él tiene 13 años y trabaja en una de las muchas ladrilleras de Alpacoma, en el límite entre el municipio de La Paz y el de Achocalla.
Julio forma parte de un grupo de alrededor 100 menores que reparten su tiempo entre carpetas escolares, juegos y carretillas con las cuales llevan los ladrillos de los hornos a los camiones. “Si tuviera que describir lo que es trabajar en una palabra, ésta sería ‘sueño’ (tener sueño), pero igual me gusta trabajar”, comenta.
“En Alpacoma hay cerca de 20 ladrilleras y la mayoría de ellas emplea niños”, dice Sara Yujra, una vecina del lugar, “pero la mayoría de ellos trabaja temprano en la mañana y en la noche” agrega.
La jornada de trabajo a veces se extiende hasta pasada la medianoche, dijeron niños ladrilleros que fueron consultados por Página Siete.
“Salimos del colegio a las 18:30 y luego trabajamos hasta la medianoche más o menos, después dormimos hasta las 7:00 y volvemos a trabajar hasta las 9:00 cargando ladrillos al horno o subiéndolos al camión”, cuenta otro de estos pequeños.
Otros como Julio empiezan a trabajar alrededor de las 2:00 y lo hacen hasta que sale el sol, “luego de trabajar voy al centro (que brinda apoyo en el lugar) y después a clases”.
La mayoría de estos niños estudia en la escuela San Miguel, que se encuentra en la zona, pero también asisten al Centro Integral Santa María de Alpacoma (CISMA), que se dedica a brindarles apoyo pedagógico, además de cuidar su salud y alimentación.
Mónica Nogales, psicóloga de este centro, comenta que gran parte de estos niños trabaja con sus padres. “Ellos comienzan a trabajar a los siete años aproximadamente y al principio lo hacen para ayudar a sus padres, aunque luego lo hacen por el dinero”.
Miguel, dueño de un horno de ladrillos y padre de tres menores de entre cinco y 14 años, señala que es la necesidad y la falta de mano de obra la que lo impulsa a emplear a sus propios hijos.
“Dos de mis hijos trabajan conmigo y es porque es un trabajo fuerte, pero no tanto como para pagarle a un ayudante que cobra más”; sin embargo, señala que se preocupa por la educación y salud de sus hijos; “yo los obligo a ir a la escuela, quiero que sean más que esto, que sean licenciados”.
Ganancias
Un niño ladrillero gana según la cantidad de ladrillos que acarrea a los camiones y puede fluctuar entre los 150 y 200 bolivianos por semana. Varios chicos comparten este dinero con sus padres, aunque hay otros que lo gastan solos.
Entre sus usos, algunos chicos confiesan que destinan gran parte del dinero en juegos en red.
Según la directora del centro, Roslinda Quispe, esta aparente independencia económica hace que los niños pierdan el interés por continuar sus estudios. “Los niños dicen que trabajando en las ladrilleras ganan bien, que para qué van a estudiar más, pero no se dan cuenta de que ese trabajo no dura y que lo que ganan es muy poco”.
Julio forma parte de un grupo de alrededor 100 menores que reparten su tiempo entre carpetas escolares, juegos y carretillas con las cuales llevan los ladrillos de los hornos a los camiones. “Si tuviera que describir lo que es trabajar en una palabra, ésta sería ‘sueño’ (tener sueño), pero igual me gusta trabajar”, comenta.
“En Alpacoma hay cerca de 20 ladrilleras y la mayoría de ellas emplea niños”, dice Sara Yujra, una vecina del lugar, “pero la mayoría de ellos trabaja temprano en la mañana y en la noche” agrega.
La jornada de trabajo a veces se extiende hasta pasada la medianoche, dijeron niños ladrilleros que fueron consultados por Página Siete.
“Salimos del colegio a las 18:30 y luego trabajamos hasta la medianoche más o menos, después dormimos hasta las 7:00 y volvemos a trabajar hasta las 9:00 cargando ladrillos al horno o subiéndolos al camión”, cuenta otro de estos pequeños.
Otros como Julio empiezan a trabajar alrededor de las 2:00 y lo hacen hasta que sale el sol, “luego de trabajar voy al centro (que brinda apoyo en el lugar) y después a clases”.
La mayoría de estos niños estudia en la escuela San Miguel, que se encuentra en la zona, pero también asisten al Centro Integral Santa María de Alpacoma (CISMA), que se dedica a brindarles apoyo pedagógico, además de cuidar su salud y alimentación.
Mónica Nogales, psicóloga de este centro, comenta que gran parte de estos niños trabaja con sus padres. “Ellos comienzan a trabajar a los siete años aproximadamente y al principio lo hacen para ayudar a sus padres, aunque luego lo hacen por el dinero”.
Miguel, dueño de un horno de ladrillos y padre de tres menores de entre cinco y 14 años, señala que es la necesidad y la falta de mano de obra la que lo impulsa a emplear a sus propios hijos.
“Dos de mis hijos trabajan conmigo y es porque es un trabajo fuerte, pero no tanto como para pagarle a un ayudante que cobra más”; sin embargo, señala que se preocupa por la educación y salud de sus hijos; “yo los obligo a ir a la escuela, quiero que sean más que esto, que sean licenciados”.
Ganancias
Un niño ladrillero gana según la cantidad de ladrillos que acarrea a los camiones y puede fluctuar entre los 150 y 200 bolivianos por semana. Varios chicos comparten este dinero con sus padres, aunque hay otros que lo gastan solos.
Entre sus usos, algunos chicos confiesan que destinan gran parte del dinero en juegos en red.
Según la directora del centro, Roslinda Quispe, esta aparente independencia económica hace que los niños pierdan el interés por continuar sus estudios. “Los niños dicen que trabajando en las ladrilleras ganan bien, que para qué van a estudiar más, pero no se dan cuenta de que ese trabajo no dura y que lo que ganan es muy poco”.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Fábrica de cerámica en San José
La capital de Chiquitos ya cuenta con una productora de ladrillos y tejas coloniales, del Grupo Mojus de la familia López Ribera, dirigida por Julio Miguel Aguilar. La inversión alcanza a $us 400.000. /RG
domingo, 25 de enero de 2009
Collana incentiva instalación de fábricas de ladrillo y cal

El gobierno municipal de Collana, en La Paz, ha decidido ampliar la red de gas natural y con ello incentivar la instalación de pequeñas y medianas fábricas de cal, ladrillo y cemento.
El alcalde de este municipio, Rubén Julio Susara, informó a Enlared-Onda Local que dicha ampliación de la red de gas ya fue incluida en el Plan Operativo Anual (POA) 2009.
“Este proyecto (la ampliación) es una prioridad para la región, probablemente el más importante; sin embargo, también nos preocupa el tema productivo. En Collana tenemos considerables recursos naturales para la instalación de fábricas”, dijo Susara.
A decir del Alcalde, una vez se consolide la red primaria de gas natural, se buscará la instalación de fábricas de cal, ladrillo y cemento, con la consiguiente generación de empleo y la mejora de las condiciones de vida de las familias del municipio.
“Para el proyecto de ampliación requerimos dos millones de dólares, dinero que estamos gestionando. Actualmente trabajamos con el Fondo Nacional de Desarrollo Regional y otras instituciones”, informó.
El municipio de Collana, es la séptima sección de la provincia Aroma del departamento de La Paz y cuenta con una población de cerca de tres mil habitantes.
Su principal actividad económica es el comercio al por mayor y menor, en particular de artesanías y telares. También destaca la agricultura, la ganadería, la caza y la silvicultura.
El alcalde de este municipio, Rubén Julio Susara, informó a Enlared-Onda Local que dicha ampliación de la red de gas ya fue incluida en el Plan Operativo Anual (POA) 2009.
“Este proyecto (la ampliación) es una prioridad para la región, probablemente el más importante; sin embargo, también nos preocupa el tema productivo. En Collana tenemos considerables recursos naturales para la instalación de fábricas”, dijo Susara.
A decir del Alcalde, una vez se consolide la red primaria de gas natural, se buscará la instalación de fábricas de cal, ladrillo y cemento, con la consiguiente generación de empleo y la mejora de las condiciones de vida de las familias del municipio.
“Para el proyecto de ampliación requerimos dos millones de dólares, dinero que estamos gestionando. Actualmente trabajamos con el Fondo Nacional de Desarrollo Regional y otras instituciones”, informó.
El municipio de Collana, es la séptima sección de la provincia Aroma del departamento de La Paz y cuenta con una población de cerca de tres mil habitantes.
Su principal actividad económica es el comercio al por mayor y menor, en particular de artesanías y telares. También destaca la agricultura, la ganadería, la caza y la silvicultura.
viernes, 18 de julio de 2008
Alta demanda de ladrillos pone al límite a fábricas
Las fábricas de ladrillo de seis huecos están en aprietos en el eje troncal del país porque no pueden abastecer la alta demanda que genera el sector de la construcción desde hace tres meses.
Las fábricas de Santa Cruz, Cochabamba y La Paz trabajan al límite de su capacidad instalada y en algunos casos se han visto superadas por la alta demanda, a tal punto que los compradores deben esperar desde 15 días hasta más de un mes para que su pedido sea atendido.
Consultados al respecto, Ovidio Carrasco (Cerámica Santa Cruz), Guery Vargas (Incerpaz), Edwin Tapia (Coboce) y los representantes de las Cámaras de la Construcción de Santa Cruz, Enrique Terceros; de Cochabamba, Carlos Almanza y de La Paz, Jorge Quiroga, coincidieron, por separado, en que las fábricas de ladrillos no pueden abastecer la demanda del mercado nacional.
En Santa Cruz, Margla produce 300.000 piezas de ladrillos al mes, mientras que cerámica Santa Cruz tiene una producción de 1,5 millones e Incerpaz 1,2 millones de piezas de ladrillos al mes. Los precios de 1.000 unidades oscilan entre Bs 1.250 y Bs 1.350.
En algunas fábricas, sus almacenes están vacíos y la producción se ha vendida por adelantado.
Quiroga informó de que las 12 fábricas con sede en La Paz producen 14,8 millones de piezas de ladrillos, mientras que la demanda es de 20,72 millones de unidades, por lo que hay una demanda insatisfecha de 5,92 millones.
El incremento en la demanda de ladrillos, de seis huecos principalmente, se atribuye a diversas razones.
Edwin Tapia y Jorge Quiroga coincidieron en indicar que las remesas que llegan del exterior y los recursos generados por la coca y ‘otras actividades conexas’ se invierten en la construcción de viviendas y de condominios horizontales y verticales.
Por su lado, Tapia indicó que la pérdida del valor adquisitivo del dólar hace que mucha gente retire sus depósitos de los bancos y los invierta en la compra de viviendas y departamentos.
A su vez, Quiroga dijo que el contrabando también es una fuente generadora de recursos, que se invierten en la construcción y refacción de viviendas y departamentos, como una manera de formalizar estos recursos.
De acuerdo a lo manifestado por los empresarios del sector, la alta demanda de ladrillos continuará durante la próxima gestión.
A pesar de esta situación, Ovidio Carrasco, de Cerámica Santa Cruz, considera que no justifica realizar grandes inversiones para aumentar la capacidad productiva de la fábrica, debido a que este negocio es cíclico y a lo sumo se prolongará por un año más y luego viene un receso de cuatro a cinco años.
También se hizo notar que la proliferación de empresas de arquitectura que realizan contratos de construcción de viviendas bajo la modalidad ‘llave en mano’ también genera una fuerte demanda.
Algunos motivos
Remesas. Los familiares de quienes se encuentran en el extranjero prefieren invertir en infraestructura, para precautelar esos recursos.
Baja del dólar. La depreciación del dólar, con relación al boliviano, hace que la gente prefiera invertir en construcción a depositarlo en cajas de ahorro.
Coca y actividades conexas. Su producto en dinero se dirige a la construcción de viviendas y condominios horizontales y verticales.
Contrabando. El dinero proveniente de esta actividad es ‘legitimado’ a través de la inversión en construcciones.
Opinión del sector constructor
Jorge Quiroga
Cadeco, La Paz
“Si bien las obras producto de la inversión pública están paralizadas, no sucede lo mismo con la inversión privada, principalmente en el rubro de la construcción de viviendas y condominios horizontales y verticales. También se ha incrementado la refacción y ampliación de viviendas particulares, provocando que las fábricas de ladrillo no cubran la demanda de este producto”.
Enrique Terceros
Cadeco, Santa Cruz
“La sobredemanda de ladrillos es un fenómeno que se está produciendo en todo el país. Lo que pasa es que hay un incremento en la construcción de edificios de viviendas. En Santa Cruz la mayoría de las empresas que se dedican a este rubro no se encuentran afiliadas a la Cámara. En muchos casos son empresas unipersonales que trabajan de manera informal”.
Carlos Almanza
Cadeco, Cochabamba
“En Cochabamba hay que hacer cola para comprar ladrillos. No hay fluidez en el mercado. Tenemos que hacer nuestros pedidos con un mes de anticipación para que pueda ser cubierto. Este problema se presenta con todos los tipos de ladrillos que se producen en nuestro departamento. Ni siquiera con los fabricantes informales podemos cubrir nuestras necesidades”.
Las fábricas de Santa Cruz, Cochabamba y La Paz trabajan al límite de su capacidad instalada y en algunos casos se han visto superadas por la alta demanda, a tal punto que los compradores deben esperar desde 15 días hasta más de un mes para que su pedido sea atendido.
Consultados al respecto, Ovidio Carrasco (Cerámica Santa Cruz), Guery Vargas (Incerpaz), Edwin Tapia (Coboce) y los representantes de las Cámaras de la Construcción de Santa Cruz, Enrique Terceros; de Cochabamba, Carlos Almanza y de La Paz, Jorge Quiroga, coincidieron, por separado, en que las fábricas de ladrillos no pueden abastecer la demanda del mercado nacional.
En Santa Cruz, Margla produce 300.000 piezas de ladrillos al mes, mientras que cerámica Santa Cruz tiene una producción de 1,5 millones e Incerpaz 1,2 millones de piezas de ladrillos al mes. Los precios de 1.000 unidades oscilan entre Bs 1.250 y Bs 1.350.
En algunas fábricas, sus almacenes están vacíos y la producción se ha vendida por adelantado.
Quiroga informó de que las 12 fábricas con sede en La Paz producen 14,8 millones de piezas de ladrillos, mientras que la demanda es de 20,72 millones de unidades, por lo que hay una demanda insatisfecha de 5,92 millones.
El incremento en la demanda de ladrillos, de seis huecos principalmente, se atribuye a diversas razones.
Edwin Tapia y Jorge Quiroga coincidieron en indicar que las remesas que llegan del exterior y los recursos generados por la coca y ‘otras actividades conexas’ se invierten en la construcción de viviendas y de condominios horizontales y verticales.
Por su lado, Tapia indicó que la pérdida del valor adquisitivo del dólar hace que mucha gente retire sus depósitos de los bancos y los invierta en la compra de viviendas y departamentos.
A su vez, Quiroga dijo que el contrabando también es una fuente generadora de recursos, que se invierten en la construcción y refacción de viviendas y departamentos, como una manera de formalizar estos recursos.
De acuerdo a lo manifestado por los empresarios del sector, la alta demanda de ladrillos continuará durante la próxima gestión.
A pesar de esta situación, Ovidio Carrasco, de Cerámica Santa Cruz, considera que no justifica realizar grandes inversiones para aumentar la capacidad productiva de la fábrica, debido a que este negocio es cíclico y a lo sumo se prolongará por un año más y luego viene un receso de cuatro a cinco años.
También se hizo notar que la proliferación de empresas de arquitectura que realizan contratos de construcción de viviendas bajo la modalidad ‘llave en mano’ también genera una fuerte demanda.
Algunos motivos
Remesas. Los familiares de quienes se encuentran en el extranjero prefieren invertir en infraestructura, para precautelar esos recursos.
Baja del dólar. La depreciación del dólar, con relación al boliviano, hace que la gente prefiera invertir en construcción a depositarlo en cajas de ahorro.
Coca y actividades conexas. Su producto en dinero se dirige a la construcción de viviendas y condominios horizontales y verticales.
Contrabando. El dinero proveniente de esta actividad es ‘legitimado’ a través de la inversión en construcciones.
Opinión del sector constructor
Jorge Quiroga
Cadeco, La Paz
“Si bien las obras producto de la inversión pública están paralizadas, no sucede lo mismo con la inversión privada, principalmente en el rubro de la construcción de viviendas y condominios horizontales y verticales. También se ha incrementado la refacción y ampliación de viviendas particulares, provocando que las fábricas de ladrillo no cubran la demanda de este producto”.
Enrique Terceros
Cadeco, Santa Cruz
“La sobredemanda de ladrillos es un fenómeno que se está produciendo en todo el país. Lo que pasa es que hay un incremento en la construcción de edificios de viviendas. En Santa Cruz la mayoría de las empresas que se dedican a este rubro no se encuentran afiliadas a la Cámara. En muchos casos son empresas unipersonales que trabajan de manera informal”.
Carlos Almanza
Cadeco, Cochabamba
“En Cochabamba hay que hacer cola para comprar ladrillos. No hay fluidez en el mercado. Tenemos que hacer nuestros pedidos con un mes de anticipación para que pueda ser cubierto. Este problema se presenta con todos los tipos de ladrillos que se producen en nuestro departamento. Ni siquiera con los fabricantes informales podemos cubrir nuestras necesidades”.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
