lunes, 20 de febrero de 2017

Privados comprometen mayor esfuerzo por el crecimiento del país

El titular de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia, Ronald Nostas, comprometió un mayor esfuerzo para consolidar el crecimiento sostenido del país. Con este fin señaló que el sector se encuentra con la disposición plena de trabajar de manera conjunta con el Gobierno en procura de alcanzar los resultados esperados.

En un acto público, en el que acompañó al Jefe de Estado en la inauguración de un coliseo deportivo en la ciudad de Warnes, Nostas dijo que constató el desarrollo de esa región con obras que “necesita el pueblo”.

“Los empresarios de este país vamos a seguir trabajando y apoyando estas iniciativas para que el país siga creciendo. Mientras el país crezca se van a poder hacer más de estas obras que van a beneficiar a ustedes y que antes definitivamente no las teníamos”, subrayó.

El Presidente de los empresarios privados ratificó que lucharán por lograr “que este país crezca más del 4,7 por ciento en la presente gestión”.

“Ojalá podamos llegar a 5 o 6 y lo que podamos hacer nosotros vamos a poner el pecho para que ese trabajo en conjunto entre gobierno y empresarios se transforme en beneficio de ustedes”, remarcó.

Por su parte, el Primer Mandatario explicó que minutos antes de la entrega del coliseo deportivo se reunió con el titular de los empresarios bolivianos y saludó la preocupación de ese sector y de las propuestas en un “diálogo permanente” pensando en Bolivia.

viernes, 17 de febrero de 2017

Registro de nuevas empresas crece un 4% en enero



De acuerdo con un informe de Fundempresa, al primer mes de esta gestión, la cantidad de empresas registradas en el país llegó a 285.472 empresas lo que significa un crecimiento de un 4%, en comparación con enero de 2016 cuando se registró 273.299 empresas.

En enero de 2016, en La Paz se registraron 85.034 empresas, mientras que enero de 2017 fueron 88.755 empresas, representando un crecimiento de 4%. En Santa Cruz, en enero de 2016, se registraron 76.193 empresas; mientras en similar periodo de 2017, fueron 81.002 empresas, con crecimiento de 6%, en Cochabamba a principios de 2016, se registraron 48.417 empresas y en similar periodo de 2017 fueron 49.745, con crecimiento de 3%.
Las empresas SRL en enero tuvieron un crecimiento del 7%
Las empresas SRL en enero tuvieron un crecimiento del 7%

Base empresarial por tipo societario

A principios del año pasado existían 219.410 empresas unipersonales; a enero de 2017 había 227.986, representando un crecimiento de 8.576 empresas o un 4%. A su vez, en enero de 2016, existían 49.882 sociedades de responsabilidad limitada; mientras que en similar periodo de esta gestión, existían 53.292, con crecimiento de 3.410 empresas o un 7%.En cuanto a las sociedades anónimas, a enero de 2016, existían 3.269 y en enero de este año se registró 3.360, con crecimiento de 91 empresas o sea un 3%.

Sobre esta composición, Víctor Hugo Figueroa, expresidente del Colegio de Economistas de Bolivia, sostuvo que es una buena noticia que la empresas de sociedades de responsabilidad limitada tenga un mayor crecimiento, pues eso significa que son de mayor porte y genera más puestos de trabajo, comparación con la unipersonales que por lo general no son muy productivas.

22 de febrero en Cochabamba Experto español disertará sobre el extractivismo

Joan Martínez Alier, reconocido investigador y profesor universitario de economía ecológica y ecología política, llegará el miércoles 22 de febrero a Cochabamba para ofrecer una conferencia magistral sobre “Resistencias al extractivismo en contextos progresistas”.

Martínez Alier, además de ser catedrático de Economía e Historia Económica en la Universidad Autónoma de Barcelona, fue director del programa de doctorado en Ciencias Ambientales, entre 1997 y 2009. Asimismo, ha sido investigador y conferencista en diversas universidades en Europa, Estados Unidos y América Latina.

Producto de su larga trayectoria intelectual, ha publicado una treintena de libros sobre economía ecológica, traducidos a varios idiomas.

Su actividad intelectual está articulada con una militancia por la construcción de alternativas a los modelos de desarrollos convencionales, basados en el consumo intensivo de energía y en una escasa atención a las condiciones ecológicas del planeta.

Invitado por el Cedib, Martínez Alier llega a Bolivia en un contexto en el que se ha acrecentado el debate por el modelo económico extractivista, adoptado por el Gobierno boliviano en sintonía con los gobiernos de la región y en contradicción con el discurso con que se presentó hace una década.

jueves, 16 de febrero de 2017

CEPB advierte que será difícil crecer 4,7% y reitera rechazo al impuesto a la banca

La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) se reunió este jueves con la Comisión de Economía Plural del Legislativo para reiterar su rechazo al incremento del 22% al 25% al impuesto sobre los beneficios del sector financiero por considerarlo inconsistente. Advirtió además que será difícil alcanzar un crecimiento económico del Producto Interno Bruto (PIB) del 4,7% como proyectó el Gobierno.

"Nos reunimos con los presidentes de la Cámara de Diputados, Cámara de Senadores y el diputado Javier Zavaleta, presidente de la Comisión de Economía Plural, y les manifestamos nuestras inquietudes, más de eso no podemos hacer, hemos expuesto nuestra visión y esperaremos que evalúen y como corresponde tomen la decisión final. No estamos de acuerdo (con la nueva alícuota), es inconsistente, el efecto será más negativo”, señaló el presidente de la CEPB, Ronald Nostas.

Al término de la reunión con los legisladores, Nostas dijo que con este incremento al impuesto a las utilidades, el Gobierno pretende recaudar 73 millones de bolivianos anuales, pero si estos recursos quedan como apalancamiento de créditos, la banca puede generar créditos por 730 millones de bolivianos.

Nostas advirtió que con este tipo de medidas no se garantizará el cumplimiento de las metas propuestas por el Gobierno al sector empresarial que está dispuesto a trabajar por el crecimiento económico del país.

Empresas Chinas Baños poco funcionales para obreros

Los casilleros y baños de los trabajadores bolivianos de la empresa china Harzone se encuentran en mal estado, según pudo verificar OPINIÓN en una visita al lugar, la semana pasada.

Las puertas de los baños no se pueden cerrar porque las rodillas de los usuarios sobresalen por lo menos unos ocho centímetros hacia la parte externa.

Asimismo, los urinarios tienen una altura por encima de lo regular, en por lo menos 10 centímetros, y a los obreros no les es muy útil.

Las calaminas que protegen el techo del ambiente de los trabajadores están mal colocadas y ellos aseguran que “llueve más adentro que afuera”.

En cuanto a la limpieza de los ambientes, los obreros afirman que solo se ordena los ambientes de los ejecutivos y no los de ellos.

El grupo de trabajadores bolivianos pide que la Jefatura Departamental de Trabajo realice una inspección al lugar para verificar estas deficiencias.


Las empresas chinas: Explotación y conflictos

Las inversiones de China en Bolivia y en otros países se han extendido en la última década y hay diversas experiencias en América Latina.

En el país hay una decena de empresas chinas que está a cargo de más de una veintena de proyectos. Sin embargo, hay muchos problemas, pese a que Bolivia está entre los cuatro países con más inversiones chinas en la región. Hasta fines de 2015, China tenía 29.000 millones en América Latina. En octubre de ese año, el presidente Evo Morales anunció que el gigante asiático concederá al país un crédito de 7.000 millones de dólares para financiar proyectos de infraestructura y energía.

Según datos que se tienen de la prensa nacional, en tan solo 23 proyectos las empresas chinas se adjudicaron en Bolivia obras por más de 2.000 millones de dólares, hasta 2016, en diferentes rubros (carreteras, hidroeléctricas, hidrocarburos, ferrovías, industrias y telecomunicaciones).

La empresa china Sinohydro enfrenta muchos problemas laborales. Uno de los más notorios ha sido el reclamo de los trabajadores del proyecto carretero Ivirgarzama-Ichilo, que se inició en marzo de 2015, con denuncias de despidos injustificados, jornadas laborales de hasta 12 horas sin pagos extras, carencia de seguro de salud y de vida, entre otros.

Los obreros de la construcción de la hidroeléctrica San José-Cochabamba, a cargo de la misma empresa asiática, denunciaron vulneración de las leyes laborales bolivianas. Incluso llegaron a suspender actividades a principios de 2016.

La construcción de la carretera Trinidad-San Ignacio de Moxos, a cargo de la empresa china CWE, se inició a mediados de 2014 y las autoridades manifestaron la lentitud de las obras. Dos de los casos más extremos de incumplimiento han sido: la rescisión del contrato con la CAMC por el tramo I de la vía ferroviaria Montero-Bulo Bulo y la decisión del Gobierno de retirar a la empresa China Railway de la construcción del tramo II de la misma vía férrea.

En el caso de la empresa China CAMC Engineering y la mexicana Tecno Suelo Bolivia, encargadas de la represa de Misicuni, tuvieron muchos atrasos en la ejecución de los cuatro paquetes en los que se dividió la obra, según el cronograma que se elaboró para retomar el megaproyecto tras la resolución del contrato con el Consorcio Hidroeléctrico Misicuni, en 2013. Tuvieron problemas laborales, pero es importante resaltar que el seguimiento y supervisión de la Empresa Misicuni evitó confrontar mayores problemas técnicos y laborales.

Otro problema que se generó es la presencia masiva de trabajadores y profesionales chinos. Por ejemplo, la empresa Shenzhen Vicstar anunció la llegada de 150 técnicos de China para la ejecución de sus obras en Cochabamba.

En síntesis, hay problemas y dependencia con respecto al flujo de capital de China. Hay poca transferencia tecnológica, problemas laborales y la mayor parte de las obras se realiza en la construcción de carreteras. Un tema clave es la falta de institucionalidad en el país que ha derivado en que estas empresas chinas sean menos eficientes, principalmente en aquellos proyectos en los que la planificación y la gestión gubernamental son muy débiles.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Son ineficientes y no dejan un aporte técnico

Los bolivianos sienten una fuerte presencia de empresas extranjeras, en la preinversión e inversión, contratadas para desarrollar la infraestructura: son españolas, chinas y, en menor, escala de otros países.

Los ingenieros bolivianos vemos con sorpresa cómo se ha desechado la contratación de empresas nacionales. Nuestras empresas son débiles financieramente, pero no en lo técnico.

Los grandes proyectos viales, hidroeléctricos y otros están en manos de empresas chinas: el ingenio azucarero de San Buenaventura, en La Paz; carreteras en el Chapare, empresa Sinohydro con 220 millones de dólares, la central hidroeléctrica de San José (Paracti); la CAMC con 120 millones de dólares en la presa de Misicuni.

En Cochabamba, la Vicstar construyó tres distribuidores, de las avenidas República, Barrientos y Beijing. Sumó 200 millones de bolivianos (30 millones de dólares), los tres con problemas.

El problema común de estas empresas es que no cumplen plazos. Llegan hasta más de 12 meses de atraso. En Misicuni debían concluir en noviembre de 2015, y pasará 2017 y no habrá terminado las obras. El daño es económico y social.

El segundo problema, control de calidad. En el Distribuidor Beijing, después de seis meses, siguen corrigiendo problemas de orden técnico de diseño y constructivo, han fallado piezas de hormigón armado, han tenido que reforzar con vigas de acero y reconstruir losas de hormigón .

El tercer problema, presupuesto. Se incrementa en las obras, por modificaciones de soluciones técnicas como es el caso de los “tirantes” o cables en el Paso Elevado de la avenida República.

El cuarto problema es que no tienen los equipos comprometidos para ejecutar las obras. En Misicuni no colocaron todo el equipo comprometido en la licitación. Usaron los equipos del Consorcio Hidroeléctrico Misicuni, confiscado por la Empresa Misicuni.

El quinto problema es que no cumplen con el personal técnico que debería estar dirigiendo las obras.

El sexto problema se refiere a la seguridad industrial. Los trabajadores no están protegidos como establecen las normas generales en obras de construcción.

El séptimo problema, social, conflictos de beneficios que tienen los obreros, seguro médico y calidad de la alimentación.

Después de conocer parte de los problemas de estas empresas, no todo es visible, los montos que están manejando, a nivel nacional llega a unos 3.000 millones y en Cochabamba al menos 500. Las empresas chinas están dejando un sabor de mala calidad, solo ven cómo lucrar más. Lo peor es que no dejan ningún aporte técnico, peor científico, están para exprimir al trabajador y llevarse más dólares.

A nivel social y político, estas empresas y las otras que están manejando varios miles de millones de dólares, han llegado como en el siglo XV, nos están colonizando y nuestras organizaciones profesionales no abren la boca. El pueblo ve con asombro y sin posibilidad de decir nada.

En resumen, lo chino (las obras) es de mala calidad, una mala experiencia, por falta de transparencia.