martes, 24 de abril de 2012

La piratería en la ropa es un negocio familiar

Con hilo y aguja es posible costurar mentiras. Más aún, con hilo y aguja es posible costurar un negocio millonario, pero ilegal. Con hilo y aguja, los textileros nacionales aprendieron a hacer poleras, chompas, buzos y otras prendas de vestir que llevan etiquetas plagiadas de famosas marcas multinacionales. La falsificación de ropa en Bolivia es una realidad que se puede ver, y comprar, en los mercados negros.

Esta actividad evade millones de dólares al Estado, según Perla Koziner, exdirectora del Servicio Nacional de Propiedad Intelectual (Senapi). Para el gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Antonio Rodríguez, es un golpe mortal para las firmas legalmente establecidas, con cuantiosas pérdidas de por medio. Sin embargo, ésta campea en el país y, muchas veces, todo empieza en un taller de costuras en la zona alteña Santiago Segundo.

Familias. Santiago Segundo es un barrio humilde del que se dice está más cerca de Oruro que de La Paz. Allí, las máquinas de coser de Mario hacen un ruido monótono que inunda uno de los ambientes de su humilde hogar. Él es un contacto de Informe La Razón que abrió su taller con la condición de no sacar fotos ni brindar más datos personales.

En su caso, la primera palestra para la falsificación de prendas se halla en internet. Mario saca sus modelos de las páginas de la red y después compra el material requerido de los mayoristas. Luego, corta y coloca las telas en sus máquinas hasta dar forma a sus “creaciones piratas”. La clave es copiar los últimos gritos de la moda en el mundo.

No es el único que trabaja en casa; es un “negocio de familia” donde las jornadas empiezan en la madrugada, incluso en fines de semana. Aparte, desde hace unos cinco años, la parentela de costureros se dio el gusto de poner la marca de una empresa extranjera a su trabajo, sin autorización de por medio, algo que vulnera lo dictado por la Ley 1322, de Derechos de Autor, que rige desde hace dos décadas.

En palabras de María Eugenia Garay, es una “estrategia del comerciante para atraer al cliente”. Ella es administradora de Punto Boliviano, una iniciativa textilera que coloca en su indumentaria la etiqueta “Hecho en Bolivia”. “He conocido compañeros que hacen esto (falsificar prendas con etiquetas ‘truchas’).

Pero qué podemos hacer si ni siquiera se hace respetar el decreto que prohíbe la importación ilegal (de ropa usada) que ha dejado a varios miles de costureros en las calles”, protesta.

Según fuentes entrevistadas, la clave son los “talleres familiares”, que se abastecen solos o contratan más obreros para cumplir con los encargos. Para ello, también pueden contratar a más personas que costuran desde sus viviendas, a las cuales proveen de instrumentos laborales, una especie de “maquila informal”. Incluso, varios talleres pueden unir esfuerzos. El siguiente nivel son los mayoristas de telas o materiales para el hilvanado de las ropas.

Los mismos costureros (que generalmente tienen puestos de venta en los mercados populares) u otros intermediarios acomodan la mercadería para los minoristas. Otro eslabón importante de esta cadena son los comerciantes de etiquetas de tela que llevan bordadas marcas adulteradas de compañías de prestigio, los cuales responden a pedidos de miles de “rollos” y hasta copian logos al gusto del cliente.

Una prueba de esta piratería se puede apreciar en la calle Graneros, casi en la intersección con la vía Linares de La Paz. En los puestos cercanos hay etiquetas con el logo de Nike, Adidas, Levys, Tommy, Lee. Esta comercialización es ilegal, sentencia Koziner. “Cualquier uso, colocación o manejo de una marca protegida es ilegal. Vender, ofrecer y almacenar productos es ilegal. Sólo el propietario de la marca puede hacer uso de su marca y un tercero no autorizado comete una infracción o un delito” al hacerlo.

El artículo 362 del Código Penal (Delitos contra la Propiedad Intelectual) determina: “Quien con ánimo de lucro, en perjuicio ajeno, reproduzca, plagie, distribuya, publique en pantalla o en televisión, en todo o en parte, una obra literaria, artística, musical, científica, televisiva o cinematográfica, o su transformación, interpretación, ejecución artística a través de cualquier medio sin la autorización de los titulares de los derechos de propiedad intelectual o de sus concesionarios o importe, exporte o almacene ejemplares de dichas obras, sin la referida autorización, será sancionado con la pena de reclusión de tres meses a dos años y multa de 60 días”.

Koziner revela que las marcas favoritas de los piratas del ramo son: American Eagle, Nautica, Guess, Dior, Puma, Adidas y Totto. “Los falsificadores apuntan a éstas porque saben que van a vender con facilidad su producto”. Aparte, otro punto que fomenta ello, según Garay, es que la clientela nacional prefiere comprar un producto con marca extranjera, a pesar de que sea “trucha”, cuando tiene otra opción a su alcance: la vestimenta con el sello nacional, que tiene buena calidad y precio.

En el pasado, el Senapi hizo operativos para prohibir la comercialización de estas prendas piratas. En las redadas participaron la Policía, jueces, fiscales y notarios. Ahora, la entidad apuesta por la conciliación entre los dueños de las firmas afectadas y los denunciados. Cuando esta labor no da resultados, los perjudicados pueden acudir a la Fiscalía e invocar el cumplimiento del artículo 362 del Código Penal.

Gary Rodríguez señala que la piratería en el rubro está vigente porque, además, “importar un producto de marca es costoso, al igual que producirlo en el país pagando una patente por derecho de reproducción”, y el comprador no toma en cuenta que “una prenda legal ha pasado por un control de calidad que beneficia al consumidor”. Y pide que las autoridades nacionales tomen cartas en el asunto.

Al final, una ropa con marca “trucha” cuesta menos de la mitad que una original. Por ejemplo, una polera de la marca francesa Lacoste vale 60 bolivianos en el mercado negro, mientras en el comercio legal cuesta 200. En criterio de Juan Pablo Villegas, director de Derechos de Autor y Derechos Conexos del Senapi, “el problema de nuestro país es que no hay una cultura de propiedad intelectual”.

En la zona Santiago Segundo, el costurero Mario no quiere enfrascarse en el debate de la legalidad de su actividad; prefiere trabajar. Sus “creaciones” son de calidad, tanto así que ya son requeridas en el extranjero. Ahora se mira como exportador. Lleva su mercadería hacia Argentina, vía contrabando. Cuando se le pregunta de dónde son sus compradores, responde que se hallan en la capital Buenos Aires, en un mercado que tiene el sello del trabajo de los costureros bolivianos y que enarbola la bandera de la piratería. Se llama La Salada. Un nicho que se le abrió a Mario a punta de máquinas y, sobre todo, de hilo y aguja.

La venta de ropa usada continúa pese a ser prohibida

La venta e internación de ropa usada están prohibidas desde 2007, pero el negocio sigue vigente en mercados de La Paz, Oruro... Incluso, en la ciudad de Santa Cruz se anunció la apertura de una nueva feria para ofertar este producto. “Cómo puede ser esto, si está prohibida la comercialización e importación”, comenta, indignado, Gary Rodríguez, del IBCE.

Argumenta su protesta en la prohibición del gobierno de Evo Morales a esta actividad. En los papeles, se ordena una cosa, pero no hay una respuesta real en las calles. Hoy no existen datos oficiales sobre la internación de ropa usada y su efecto en la economía nacional; sin embargo, el IBCE publicó hace siete años, el único estudio sobre el tema, titulado Impacto de la importación de ropa usada en Bolivia.

Parte del informe reseña: “La pérdida acumulada para la economía boliviana entre los años 2000 y 2005, como consecuencia del comercio de ropa usada, supera los 500 millones de dólares (6% del Producto Interno Bruto), siendo los más afectados: la industria textil (por 312 millones); comercio (80) y agricultura (32); transporte (17), servicios financieros (19) y servicios generales (23 millones de dólares)”.

Sobre el tema laboral, la investigación revela que la economía perdió, de manera acumulada, 107 mil puestos de trabajo en el periodo de estudio, de los cuales 56 mil correspondieron al sector textil y confecciones. Según Rodríguez, la pelea por la legalidad ha causado bajas en el sector textilero porque hay quienes dejaron las máquinas de coser y ahora se ocupan de traer, vía contrabando, estas prendas usadas provenientes especialmente de Estados Unidos.

La Cámara Nacional de Despachantes de Aduana afirma que “los principales efectos del ingreso de ropa usada a Bolivia se producen en la industria textil, de forma directa estos efectos están asociados con la reducción en los niveles de producción de prendas de vestir para el mercado interno, situación que obliga a las empresas a modificar su estructura de costos y reducir los niveles de inversión en infraestructura, maquinaria, materia prima y, por consiguiente, reducción de los niveles de empleo y contratación de mano de obra”.

Claves para entender la piratería

Según el Observatorio Mundial de Lucha Contra la Piratería, el término “piratería” abarca la reproducción y distribución de copias de obras protegidas por el derecho de autor, así como su transmisión al público o su puesta a disposición en redes de comunicación en línea, sin la autorización de los propietarios legítimos, cuando dicha autorización resulte necesaria. Afecta a obras como la música, la literatura, el cine, los programas informáticos, los videojuegos, los programas y las señales audiovisuales. Esta entidad tiene como un sinónimo de piratería a la falsificación. También se denomina “truchos” a los artículos provenientes de esta actividad ilegal.
El Servicio Nacional de Propiedad Intelectual (Senapi) es una institución pública desconcentrada del Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural que brinda servicios de registro y protección de la propiedad intelectual.
Propiedad intelectual es toda creación del intelecto humano. Tiene que ver con las creaciones de la mente: invenciones, obras literarias y artísticas, así como nombres e imágenes usadas en el comercio.
La propiedad intelectual registra: patentes de invenciones, marcas (signos distintivos) y denominaciones de origen, entre otros.
La marca es un signo usado para distinguir y diferenciar productos o servicios en el mercado. Tiene dos características principales: debe ser posible representarlo gráficamente y debe tener aptitud distintiva.
Artículo 362 del Código Penal (Delitos contra la Propiedad Intelectual): “Quien con ánimo de lucro, en perjuicio ajeno, reproduzca, plagie, distribuya, publique en pantalla o en televisión, en todo o en parte, una obra literaria, artística, musical, científica, televisiva o cinematográfica, o su transformación, interpretación, ejecución artística a través de cualquier medio sin la autorización de los titulares de los derechos de propiedad intelectual o de sus concesionarios o importe, exporte o almacene ejemplares de dichas obras, sin la referida autorización, será sancionado con la pena de reclusión de tres meses a dos años y multa de 60 días”.

Cerveza Real presenta su nuevo envase en latas de aluminio

A partir de marzo, el diseño vistoso y moderno del envase en lata de Cerveza Real ya se puede encontrar en todos los supermercados, licorerías, tiendas de barrios y mercados.

“Bebidas Bolivianas (BBO) decidió ingresar al mercado en esta presentación por la tradición que tiene el consumo de cerveza en lata desde los años 80”, sostiene Fernando Leigue, jefe de ventas BBO. “Las personas por comodidad y seguridad optan por consumir cerveza en lata, más aún cuando están fuera de casa”, argumenta el ejecutivo.

El especialista y encargado de la producción de la Cerveza Real, Juan Carlos Cárdenas, Gerente Técnico BBO, comenta que los enemigos de la desestabilización de la cerveza son el calor, oxígeno y luz. Por lo tanto, aconseja que con el fin de conservar el sabor y olor de la cerveza en este tipo de envases, es recomendable almacenarla en ambientes no más de 15° y exentos de luz.

La cervecería BBO cuenta con maquinaria estadounidense que vierte la bebida en un envase de aluminio, que cuenta con la certificación ISO 9001 por el Sistema de Gestión de la Calidad, produciendo un total de 9.000 latas por hora.

Nuevo material con el color del arco iris

Un equipo de ingenieros ha desarrollado un método de bajo costo y de un solo paso para fabricar un polímero con propiedades extraordinarias: Visto bajo una luz blanca, presenta la coloración de un arco iris, reflejando luz de muchas longitudes de onda distintas.

Usado como filtro para la luz, este material podría sentar las bases para el diseño de nuevos dispositivos portátiles destinados a la obtención de imágenes multiespectrales, capaces de permitir identificar el "color verdadero" de los objetos examinados.

Esta tecnología portátil podría tener aplicaciones en una amplia gama de campos, desde la decoración, al permitir identificar con gran precisión colores que combinen bien, hasta el procesamiento de imágenes biomédicas, al ayudar a detectar enfermedades mediante el análisis de colores en tales imágenes.

El nuevo material ha sido desarrollado por el equipo de Alexander N. Cartwright, Qiaoqiang Gan, Ke Liu, Huina Xu y Haifeng Hu, todos de la Universidad en Buffalo (Universidad Estatal de Nueva York).

La facilidad con que este polímero puede ser fabricado lo hace apropiado como material clave para el desarrollo de pequeños dispositivos que, conectados a teléfonos móviles, permitan a estos obtener imágenes multiespectrales.

Dado que los colores de este filtro "arco iris" se producen como resultado de la geometría de la superficie del filtro, y no por algún tipo de pigmento, los colores no se desvanecen con el paso del tiempo. Es el mismo principio que da color a las alas de las mariposas y a las plumas de los pavos reales.

El siguiente paso en esta línea de investigación será mejorar la calidad del filtro. El equipo también está empezando a explorar ideas para incorporar la tecnología en dispositivos portátiles.

CNI: “Incremento salarial mayor a la inflación afectará a la industria”

La Cámara Nacional de Industrias (CNI) manifestó mediante un comunicado que el incremento salarial no debe ser mayor a la inflación de la gestión 2011, puesto que un incremento superior pondría en riesgo la mantención de las fuentes laborales fabriles y la sostenibilidad de la mayoría de las empresas manufactureras nacionales.

El sector industrial es diverso. Existen empresas grandes y pequeñas y están en diferentes sectores de la producción. Cada empresa tiene una problemática diferente por lo que el tema salarial debe ser tratado de manera directa con los trabajadores, asegurando además de un incremento razonable de los salarios, la sostenibilidad de las fuentes de trabajo y las perspectivas de crecimiento de la empresa.

La CNI manifestó que el incremento del 7% al salario básico y del 18% al salario mínimo nacional, por ejemplo para un trabajador que percibe Bs. 1.000 y con una antigüedad de 8 años tiene un impacto en torno al 10,5%, puesto que se deben ajustar el bono de antigüedad, los aportes sociales, de vivienda, aguinaldo y previsiones por indemnización. Los aportes en el sector industrial alcanzan casi al 18%, el más alto en relación a otros sectores, razón por la cual, los industriales son los más afectados.

“Estamos de acuerdo con la reposición salarial y mejora, pero el sector industrial estaría en dificultades para cumplir con incrementos mayores a la inflación por los problemas de estancamiento estructural y coyuntural que atraviesa”, señala la CNI.

El sector industrial atraviesa por una etapa de estancamiento económico que no le permite soportar un incremento salarial mayor a la inflación. “La gestión 2011, la industria manufacturera apenas creció 3% y las exportaciones industriales (descontando derivados del petróleo y metálicos) más bien cayeron un -7%. Agrega que, para mejorar de manera estructural los salarios, debería también asegurarse las condiciones para el desarrollo industrial.

“El sector industrial genera más de 600 mil fuentes de empleo y es trabajo de calidad con aportes sociales, tributarios, caja, entre otros beneficios. Son trabajos que se ponen en riesgo con un incremento mayor a la inflación”, explica la institución matriz de los industriales.

Stolichnaya elit sabor original

Los paladares exigentes ahora tienen a su alcance el Stolichnaya Elit, considerado entre los mejores vodkas del mundo. Su complejo proceso de filtrado que permite una pureza del 99.99% al alcohol, lo que a su vez le dan un sabor refinado a esta bebida producido en Rusia.

Premio a la constancia. La línea Elit, es el producto más exclusivo con el que cuenta Stolichnaya. Su producción es limitada, por lo que no se encuentra disponible en todos los países donde está presente esta marca.

Su presencia en Bolivia forma parte de un reconocimiento que realiza esta marca al crecimiento sostenido que ha logrado la firma en el país. "Es el país de Latinoamérica donde mayor crecimiento hemos tenido el último año y a nivel de consumo es el quinto más importante", explicó Joe Díaz, director regional de América Latina y el Caribe de Stolichnaya.

Granos de calidad. Stolichnaya es una de las pocas empresas que participan en todo el proceso de fabricación de sus vodkas. Es propietaria de la destilería, de la fábrica de botellas, de la imprenta que fábrica los envases y de las fincas donde se producen los granos de centeno y trigo con los que se produce la bebida.

La empresa solo se queda con el 20% de los granos producidos y que han pasado por un proceso de selección de calidad, de los cuales el 3% son los mejores granos y que son utilizados para producir el Stolichnaya elit. "Son granos impecables y es por ello que no tenemos un stock para llegar con este producto a todo el mundo. Son escogidos los países que cuentan con este vodka", destacó Díaz.

Sin impurezas. El proceso de filtrado de este producto también imprime un sello de calidad a este producto. Una vez el vodka ha sido destilado, se le baja la temperatura a 18º bajo cero, para darle viscosidad al líquido y de esa manera filtrarlo. Este proceso elimina las impurezas, dejando un alcohol 99.99% limpio, dándole un toque más delicado al consumirlo, además no produce dolores de cabeza al día siguiente.

Stock de 12 sabores. La marca cuenta con un stock de 12 sabores; sin embargo, en Bolivia está presente con seis productos. "No podemos traerlos todos, se irá introduciendo de a poco para que los consumidores puedan conocer cada uno", explicó Díaz.


Joe Díaz

Director de América Latina y el Caribe de Stolichnaya.

En Bolivia tenemos un crecimiento sostenido, no de uno, sino de triple dígito; no es de este año, sino de hace tiempo atrás. Si bien, es un país pequeño en términos de habitantes, el consumo per cápita sobrepasa el de muchos países del continente.

A veces nos sorprendemos de la nobleza del pueblo boliviano hacia nuestra marca.

Todo esto ha hecho posible que ahora el producto más caro de la empresa, el Stolichnaya Elit, llegue a Bolivia. No tenemos producción para ofrecerlo a todo el mundo, pero ya es hora de que el país disfrute, es un gesto de agradecimiento hacia ustedes.

Es importante destacar la labor realizada por D&M, que es considerada por la empresa como uno de los mejores proveedores del mundo.

lunes, 23 de abril de 2012

Pese a prohibición, ropavejeros ofrecen sus prendas y desafían

Cansado de que el dinero no le alcanzara para mantener a su familia, Víctor Cano (de 36 años) dejó hace siete años su trabajo de costurero para dedicarse a la venta de ropa usada. Hoy es dueño de una tienda instalada en Villa Fátima, donde oferta prendas desde diez bolivianos, pese a que la norma lo prohíbe.

“Evidentemente hay una prohibición”, admite Cano, en referencia al decreto 28761, que veta la comercialización e importación de estas prendas. No obstante, afirma que ante la falta de empleo, ésta es la forma con la que subsisten varias personas.

La norma establece plazos para impedir la importación de ropa y, luego, la comercialización de ésta, además de que los vendedores se acogieran a un plan de reconversión productivo, el cual no tuvo los resultados esperados, dice Dionisio Martínez, presidente de la Comisión Nacional de Defensa de Ropa y Prendería a Medio Uso.

“Es una utopía y una gran mentira” porque “no hubo ni un solo reconvertido”, comenta Martínez. La reconversión implicaba acceder a créditos y tecnología para los vendedores, entre otras medidas.

Los vendedores desafían: “Si hay una prohibición, nos vamos a levantar, y nuestras movilizaciones serán más fuertes que las de los maestros y médicos”, dijo Beatriz Márquez, quien vende prendas en el centro.

Martínez acota que el decreto fue “gestado en un momento de confusión, hemos demostrado que viola la Constitución”.

La intervención al comercio de la ropa usada en mercados corre por cuenta de las alcaldías, dice la presidenta de la Aduana Nacional de Bolivia, Marlene Ardaya, quien resalta que su institución se encarga, principalmente, de evitar el contrabando. Pero, el decreto no establece qué entidad es la responsable, aunque fija como fecha tope para comercializar las prendas el 1 de marzo de 2008 “indefectiblemente”. No obstante, el 16 de abril de 2008 el Ejecutivo aprobó el decreto 29521, que amplía el plazo hasta el 1 de abril de 2009.

El intendente de La Paz, Mauricio Ruiz, dice que el tema es “complicado”, porque el Gobierno dio un plazo para vender los stocks, por lo que es difícil determinar si la prenda comercializada forma parte de un stock comprado recientemente o si se trata de uno que ellos ya tenían mucho tiempo atrás.

Al respecto, Tomas Quispe, vicepresidente de la Comisión Nacional de Defensa de Ropa y Prendería a Medio Uso, sostiene que no hay plazo para que su sector pueda terminar de vender su mercadería que quedó remanente. “Está prohibida la importación y la comercialización. Seguimos vendiendo, de qué vamos a vivir”, dijo.

Este medio buscó la versión del Gobierno. No obstante, pese a los diversos requerimientos a la oficina de prensa del Ministerio de Desarrollo Productivo no se logró concretar una contraparte.

Venta y perjuicio

En La Paz , el comercio se realiza sin problemas en algunos sitios, constató Página Siete en un recorrido por tiendas y puestos de venta del centro, próximo a la calle Mercado, y en Villa Fátima.

Además, los ropavejeros advierten que seguirán con sus negocios. “Vamos a seguir trabajando y no permitiremos que se nos quite nuestras mercaderías”, dice Martínez, quien informa que hay 300 mil comerciantes de ropa usada.

Seis vendedores señalaron que la venta es “regular”, pero que posibilita tener ingresos. “No es tan comercial, pero también tenemos para llevarnos cada día algo. Por eso seguimos”, dijo una de ellas.

BONANZA económica deriva en mayor competitividad

Las políticas económicas aplicadas por el Gobierno contribuyeron a una estabilidad económica que mejoró la competitividad del aparato productivo.

LA PAZ

Cambio

Bolivia mejora en competitividad, impulsada por el ambiente macroeconómico, pero debe priorizar las inversiones en mayor nivel de institucionalidad e infraestructura, pilares importantes para mejorar la situación económica que atraviesa el país, señala la Cámara de Industria, Comercio Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco).

El 17 de abril, este medio informó que Bolivia escaló cinco posiciones en el ranking de competitividad mundial debido al buen ambiente macroeconómico y desempeño de las políticas económicas ejecutadas, según un informe del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) basado en el reporte del World Economic Forum.

Al respecto, la Cainco sostiene que para ser más competitivos se requerirá establecer las bases para que la economía pueda ser impulsada por los factores de innovación y sofisticación.

De acuerdo con la institución de los empresarios de Santa Cruz, Bolivia mostró dos importantes fortalezas, la primera relacionada con la estabilidad macroeconómica, que es solventada por una deuda pública controlada, niveles de inflación bajos, además del superávit fiscal y comercial. La otra fortaleza es la cobertura en educación primaria tanto en el área urbana como rural, aunque con algunos limitantes en la calidad educativa.

El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce, informó que por seis años consecutivos se mantiene un superávit fiscal desde 2006 con 4,5%; en 2007 fue de 1,7; mientras que al año siguiente subió a 3,2; en 2009 bajó a 0,1% producto de la crisis internacional que se vivió en esa temporada. Posteriormente la economía se recuperó con 1,7%; y el año pasado registró un superávit de 2,6%.

Con relación a las inversiones en el sector productivo, éstas subirán a 1.076 millones de dólares, recursos que se destinarán al sector agropecuario para garantizar la seguridad alimentaria, hidrocarburos, minería, industria y turismo.

En tanto, la Cainco señala que en lo que se refiere a la calidad de la infraestructura el país mejoró en los últimos años, aunque todavía tiene una brecha importante con los países de la región que lo deja en una desventaja relativa.